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Tensegridad es un arte que tiene como fin la redistribución de
la energía del cuerpo, energía que en el transcurso de
nuestras vidas merma por la interacción conflictiva con
algunos de nuestros
semejantes y con el mundo que nos rodea, y por la inevitable
pero necesaria socialización que debemos aprender desde
el momento en que nacemos.
Esa energía no escapa de nosotros,
pero se va almacenando en sitios donde no podemos disponer de
ella.
La Tensegridad redistribuye esa energía para que podamos
usarla. Con esa energía nuevamente disponible nuestras
capacidades aumentan considerablemente, y aquellos problemas
que antes parecían insuperables de pronto encuentran
solución, y una nueva perspectiva se abre frente a nosotros,
la posibilidad de encarar la vida de una forma más activa y
espontanea y aceptar el desafío que implica vivir y descubrir
que el mundo que nos rodea es un misterio insondable.
La Tensegridad se enseña como un sistema de movimientos
corporales y la palabra es una combinación de dos términos, Tensión e Integridad.
La actividad creada por la contracción y la distensión de los tendones y
músculos del cuerpo es la tensión. La integridad es el acto de considerar el
cuerpo como una unidad sana, completa y perfecta.
Aprender Tensegridad consta de dos
partes, una práctica y otra teórica. La parte práctica se concreta a
través de grupos de personas que se organizan entre sí
acomodando horarios y lugar, no hay "profesores" ni
"maestros" de Tensegridad en los grupos de
práctica, los mísmos practicantes la llevan adelante, los
más experimentados indican a los novatos y no hay rutinas
preestablecidas ni un orden aparente más el que dicte la
percepción de los concurrentes. Esta estructura es dinámica y rica en variedad, ya que cada práctica es
diferente, siempre espontanea y llena de los diversos ánimos de los individuos que la componen.
Al evitar la organización piramidal todos son protagonistas
por igual y las diferencias que se presentan entre sí son
resultado del nivel de experiencia de cada uno, de su ánimo
por guiar o proponer variantes.
Las prácticas son gratuitas y sólo se recolecta el dinero
suficiente para cubrir el alquiler del salón.
Para más información puede explorar en el sector Grupos
de Práctica de esta web.
La guía madre de los diferentes
pases se aprenden de libros, videos y seminarios que
distribuye y organiza la gente que la dío a conocer a nivel
mundial y que operan bajo el nombre de "Cleargreen
Incorporated"
La Tensegridad es un lenguaje para el cuerpo, en este
sentido no se requieren de grandes
explicaciones o razonamientos misteriosos para que sea efectiva y cualquiera que
aprenda los movimientos puede sentir bienestar y un aumento de energía al poco
tiempo.
En la práctica de La Tensegridad la razón no lleva la preponderancia, todo lo
que se necesita es cierto grado de abandono y dejar que sea el cuerpo el que
tome el control y se deleite.
Esto no es diferente a la disyuntiva que enfrenta un atleta en su actividad,
sabe que cuanto más dude, más piense o especule con la victoria menos la
conseguirá y que necesita cierto grado de "silencio interno" para
lograr su objetivo.
No hay forma de saber cuando se crearon los pases que conforma
la Tensegridad ni quien los desarrolló por primera vez. El término fué acuñado por el antropólogo, místico
y escritor Carlos Castaneda quién cuenta que aprendió este arte directamente de uno de
sus practicantes (Don Juan), miembro de un linaje que se pierde en el tiempo y que son producto de la observación del cuerpo humano
como una configuración de campos de energía.
Existe un
recuento de las historias de quienes lo han practicado y actualizado hasta llegar a nuestros
días y conocer esas controvertidas historias es una experiencia que los invitamos a realizar. Es
un camino que vale la pena recorrer.
continuará
040828
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